VISIONARE NEWS

JOAN: construir una carrera en moda desde la intuición, la constancia y el hacer

JOAN: construir una carrera en moda desde la intuición, la constancia y el hacer

En un momento en el que la palabra estilista se utiliza cada vez con más ligereza, Joan representa una forma de entender la moda desde el trabajo real, los procesos y la visión a largo plazo. Su recorrido no parte de una estructura académica clásica, sino de la curiosidad, la obsesión visual y la necesidad casi vital de dedicarse a la moda.

“Para mí siempre fue moda o nada”, confiesa. Y su trayectoria demuestra que no era una frase al aire.


De la explosión del hype a la vocación real

El primer contacto de Joan con la moda llega con la explosión del hype culture. Referentes como Virgil Abloh (Off-White), Kanye West (Yeezy) o James Jebbia (Supreme) despiertan su interés no solo por la ropa, sino por todo lo que la rodea: piezas, escasez, reventa, identidad.

Esa curiosidad inicial se transforma pronto en algo más serio. Con solo 16 años (2019) ya experimentaba diseñando y creando camisetas propias, planchando los gráficos a mano. Antes incluso de ponerle nombre a su profesión, ya estaba actuando como creativo.


No había plan B

A los 18 años llegaron las preguntas que marcan etapas. Mientras otros dudaban, Joan lo tenía claro:
no se veía estudiando ni trabajando en algo que no fuese moda.

“No era una opción más. Era esto o acabar en casa de mis padres con 50 años.”

Esa claridad, más que talento, fue el verdadero motor del comienzo.


Construir sin contactos: hacerlo todo tú mismo

Los inicios no fueron fáciles. Sin contactos, sin amigos en la industria y sin saber cómo llegar a clientes, Joan optó por crear sus propias oportunidades.

Empezó vistiendo a amigos y amigas, organizando shootings improvisados, alquilando estudios baratos o disparando en la calle con su móvil. De esos primeros trabajos “cutres”, como él mismo los define, surgieron los primeros contactos: fotógrafos por hobby, modelos improvisados, creativos con ganas de construir algo.

La fórmula era simple:
hacer, mostrar, repetir.


Una estética abierta, pero con raíces claras

Aunque evita encasillarse en una sola estética, porque “te cierra muchas puertas”, Joan reconoce una inclinación personal hacia lo oscuro, lo barroco y el romanticismo oscuro.

Sus referentes hablan por sí solos:
Demna y Guram Gvasalia, Alexander McQueen, Rick Owens, Robert Wun, Mugler o Alessandro Michele.

Horas de consumo visual —Instagram, TikTok, Pinterest, revistas o simplemente observar en la calle— construyen una memoria visual que luego se transforma en decisiones casi intuitivas.


Trabajar con marcas emergentes: dar sentido a las ideas

Gran parte del trabajo de Joan ha estado ligado a marcas emergentes, algo que no solo le gusta, sino que considera necesario.

Muchas marcas nacen con ideas, pero sin estructura ni conocimiento técnico del sector. Ahí es donde él aporta valor: aterrizando conceptos, dando coherencia estética y construyendo un discurso visual que tenga sentido comercial y creativo.

Actualmente trabaja de forma constante con Dellacroce y próximamente con NomadDepartment, combinando estilismo, dirección creativa y desarrollo de concepto.


Marcas consolidadas vs emergentes: dos procesos distintos

La diferencia es clara.
Las marcas grandes suelen llegar con ideas más definidas, estéticas claras y procesos trabajados.
Las pequeñas, en cambio, requieren un trabajo previo de interpretación: entender qué buscan realmente y ayudarles a definirlo.

Ahí es donde Joan suele asumir un papel más amplio y decisivo dentro del proceso creativo.


Ser multirecursos como ventaja competitiva

Diseñar, confeccionar, estilizar, dirigir, organizar timings, pensar la narrativa visual.
Joan no se limita a una sola función.

Ser multirecursos no solo aporta control creativo, sino que ahorra tiempo, dinero y fricción a muchas marcas que no pueden montar grandes equipos. Y aunque reconoce que un buen equipo siempre es lo ideal, sabe que la realidad del sector muchas veces exige adaptabilidad.


Artistas, imagen y personalidad

Cuando trabaja con artistas e influencers, el proceso cambia. Es más directo, más intuitivo.
La clave está en entender colores, proporciones y personalidad.

“La personalidad y el estilo del artista suelen ir ligados a su música. Solo hay que saber encajar las piezas.”


Constancia por encima de todo

Ante la eterna pregunta —¿talento, contactos o constancia?— Joan lo tiene claro:
la constancia.

Con constancia llega el talento, se aprende, se mejora y, sobre todo, se construyen contactos reales. Tener talento sin moverte es inútil. Tener contactos sin experiencia, también.


Mirada crítica al panorama actual

El panorama de la moda española, según Joan, está evolucionando. Cada vez más marcas buscan aportar valor real, aunque todavía existen muchas que funcionan como fast fashion disfrazado de streetwear.

El consumidor empieza a notarlo. Y eso marca el futuro.


Mirando hacia adelante

Joan aspira a trabajar para marcas internacionales, más allá de tests o ejercicios creativos. Pero, sobre todo, quiere ser reconocido por su manera de trabajar, no por el ruido.

Si pudiera volver atrás, solo cambiaría dos cosas:
haber empezado antes a estudiar moda o haber documentado en contenido todo lo que hacía desde los 16 años.


Un consejo para quien empieza

Trabajar mucho.
Incluso gratis.
Consumir moda hasta aburrirse.
Tener paciencia.

Porque nadie va a ofrecerte trabajo si no tienes un escaparate sólido.


Historias como la de Joan explican por qué el verdadero crecimiento en moda no nace del hype, sino del trabajo silencioso, la constancia y la construcción de visión propia.

VISIONARE NEWS